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Permite importantes ahorros con menos pasadas del suelo en cultivos de trigo, maíz, cártamo, soya y sorgo

Por Federico Chávez Manjarrez

TRIBUNA

Hoy en día la Agricultura de Conservación promovida por el Programa “MasAgro” (Modernización Sustentable de la Agricultura Tradicional), del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo, permite una agricultura sostenible con menos pasadas a la tierra e importantes ahorros en costos de producción y por ende una mayor utilidad a los productores que lleven ese tipo de sistemas.



Tiene ahorro de entre 1,500 y 2 mil pesos por hectárea

Jesús Mendoza, encargado del Programa MasAgro a nivel noroeste, comentó que esa técnica promovida por CIMMYT, se puede llevar acabo en todo tipo de suelos del Valle del Yaqui y en todos los cultivos, permitiendo un ahorro de entre mil 500 y dos mil pesos por hectárea.

Actualmente la Agricultura de Conservación se lleva en el Valle del Yaqui con productores de trigo, cártamo, garbanzo, sorgo, soya y maíz de Otoño-Invierno y Primavera-Verano con importantes ahorros en los costos, ya que no se llevan trabajos de barbecho, rastreo, cilceleo y tabloneo, tal y como se vio por la calle 23 del Valle del Yaqui, rumbo a Bacobampo en una superficie de cinco hectáreas de cártamo.



Se tiene ahorro de 2 mil pesos por

hectárea en cártamo

Ahí se evalúa dijo el técnico de la Sociedad Asesoría Agropecuaria PAEMURI, Ernesto Alonso Páez Corrales, un cultivo de cártamo sembrado bajo el método de labranza de conservación o mínima labranza, teniéndose a la fecha ahorro de alrededor de dos mil pesos por hectárea, ya que el productor no llevó las prácticas tradicionales, sembrando el cultivo oleaginoso sobre la paja del cultivo de sorgo de verano anterior.

En ese terreno que pertenece a los innovadores agricultores del Grupo Productores del Futuro y Productores de la Irrigación, SPR de RL, se tiene ya algunos ciclos con ese método donde se incorporó la paja del anterior cultivo, y donde a la fecha se ha demostrado el ahorro en los costos y el incremento de la materia orgánica del suelo.



Bondades de la

Agricultura de

Conservación

Aunado a ello en la Agricultura de Conservación o Mínima Labranza, se han visto otras bondades como la retención de humedad en la tierra, menos presencia de plagas como es en el caso de mosca blanca en cultivos de verano con siembras de soya que vienen de trigo y algo muy importante en estos tiempos el ahorro del agua, por ello es que el CIMMYT, promueve con productores cooperantes este método de siembra.

Pero que es la Agricultura de Conservación, es un conjunto de prácticas agrarias adaptadas a las condiciones locales de cada región y a las exigencias del cultivo, cuyas técnicas y el manejo del suelo evitan que se erosione y degrade, mejoran su calidad y biodiversidad y contribuyen al buen uso de los recursos naturales, como el agua y el aire, sin menoscabar los niveles de producción de las explotaciones.



Objetivos de

ese método

La Agricultura de Conservación, comprende una serie de técnicas que tienen como objetivo fundamental conservar, mejorar y hacer un uso más eficiente de los recursos naturales mediante un manejo integrado del suelo y el agua, agentes biológicos e insumos externos.

La práctica de una agricultura de conservación es beneficiosa para la agricultura, el medio ambiente y el agricultor. Se busca la conservación máxima del suelo, un recurso no renovable, ya que el verdadero problema de la agricultura es su pérdida y degradación.

Para evitar la pérdida de suelo hay que adoptar técnicas como la reducción y minimización de labores (de arado y labranza), la rotación de cultivos (implica un cambio en los tipos de raíz de los cultivos), el uso racional de fertilizantes químicos, la utilización de los restos vegetales de las cosechas como medio natural de protección y fertilización de los suelos, consiguiendo aumentar sus niveles de materia orgánica, mejorando su estructura de los mismos y manteniendo la productividad de los cultivos.



Beneficios de la A.C

Adoptando estas técnicas agrícolas: Se reduce la erosión del suelo, y con ello su pérdida; Se evita la contaminación de las aguas subterráneas y superficiales; Se mantiene la producción durante más años; Se logra mantener la propiedad del suelo como sumidero de carbono para reducir la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera como contingencia al cambio climático; Se reducen las emisiones de CO2 a la atmósfera como consecuencia directa de la disminución de labores y el uso de maquinaría; Se reduce la contaminación del suelo; Se incrementa la capacidad de retención eficiente de agua en los suelos y se evitan las escorrentías superficiales y lo más importante se aumentan los márgenes económicos por hectárea.

Por ello se invita a los productores a participar más en esa técnica, ya que hoy en día es mínima el área que se cultiva en México bajo ese método a pesar de los beneficios demostrados.