La autopsia dictaminó que el joven recibió esa cantidad de agresiones por la espalda

EL UNIVERSAL

NOGALES.- Once balazos recibió José Antonio Elena Rodríguez, menor de 16 años de edad, asesinado el pasado 10 de octubre del 2012 por agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, según autopsia realizada por especialistas de la Procuraduría General de Justicia del Estado.

Según el reporte, la mayoría de los disparos, al menos ocho, los recibió por la espalda como si todos hubieran sido disparados en una sola ráfaga o ronda, informó Luis Fernando Parra, abogado de la familia Elena Rodríguez en Estados Unidos.

Otros disparos los recibió el lesionado por el costado derecho y con ligera inclinación, lo que sugiere que el cuerpo del joven ya estaba tirado en el piso, como quedó en la escena del crimen ese 10 de octubre como a las 23:30 horas.

La causa directa de la muerte fue la herida en la cabeza contribuyendo en el deceso el sangrado interno debido a la laceración de grandes vasos y a la perforación de ambos pulmones todo por las balas disparadas desde Estados Unidos.

La copia del informe de la autopsia, está firmada por los doctores Absalón Madrigal Godínez y Javier Díaz Trejo, especialistas de la Procuraduría General de Justicia del Estado en Nogales, Sonora, y fue realizada por la mañana del 11 de octubre del 2012.

El abogado aseguró que ese día elementos de la Patrulla Fronteriza llamaron al 066 para informar que habían disparado hacia México.

El número de expediente es el 0656/2012 y la solicitud de la autopsia la realiza Roberto Tapia Valdez, agente primero del Ministerio Público del Fuero Común y la copia está certificada por el secretario de acuerdos Inocente Ontamucha Ramírez.

La operadora del 066 le preguntó quiénes habían disparado y el agente al teléfono informó que fueron ellos, los de la Patrulla Fronteriza los que dispararon y nunca informó de que recibieron disparos contra ellos.

“Cuando la operadora le preguntó cuántos balazos había disparado y el nombre al elemento de la Patrulla Fronteriza, éste se negó a informar y cortó la comunicación”, informó el abogado Parra.

El o los agentes de la Patrulla Fronteriza que dispararon en contra del adolescente mexicano se encontraban además a unos cinco metros por encima del menor de edad, en un cerro y detrás de la valla metálica que mide unos cuatro metros de altura.

El abogado Luis Fernando Parra, quien tiene su despacho en Estados Unidos, dijo que en ningún momento hubo un peligro para los agentes de la Patrulla Fronteriza y ellos jamás lo informaron.

Admitió además que fue un uso desmedido de la fuerza policial contra un ciudadano mexicano, que estaba en territorio nacional.

“Hemos garantizado que la familia tenga acceso al juicio debido y así lo hemos requerido a las autoridades de Estados Unidos, en cumplimiento de las leyes internacionales”, comentó.

“Los parientes, en especial la madre, Araceli Rodríguez, no han dejado de pedir justicia en lo que ha sido una tragedia para toda la familia”, expresó el abogado.