Por Candelaria González
TRIBUNA
La crisis económica y falta de empleo obliga a que en promedio diario, entre 8 y 10 personas, busquen el sustento familiar como vendedor ambulante, pues estas personas acuden a la Dirección de Inspección y Vigilancia a solicitar permisos para la venta de hot dogs, tacos, aguas frescas, nieves y pan.
Alejandro Silva Muñoz, director de la dependencia municipal expuso que se ha incrementado la demanda de permisos de un 5 a un 10% de personas como vendedores ambulantes, a los cuales se les da oportunidad pero fuera del Primer Cuadro de la ciudad.
Indicó que diariamente el personal de Inspección y Vigilancia retiran del Primer Cuadro de la ciudad y de zonas restringidas de 7 a 10 personas que invitan a regularizarse y a ubicarse en otros sitios, e incluso muchos deciden vender desde sus propios hogares.
El funcionario municipal dijo que otro problema que se presenta son los vendedores foráneos, procedentes de Guadalajara, Tlaquepaque y el Distrito Federal, los cuales llegan durante diez días a ofrecer productos religiosos, pelucas, juguetes y otros, y a veces se instalan en el Centro de la ciudad y los sacan de inmediato, y muchos se ubican por fuera de supermercados.
Y agregó que los vendedores ambulantes generalmente venden aguas frescas, pico de gallo, juguetes, plásticos, carritos, pelucas, panadería, entre otros.